2008-03-25

Texto Ozónico - cita nº5

En una conversa de cosas de enamorados... (¡qué cuuuuursi!):

Yo: -Dime ¿por qué eres Tan lindo???- con ojos de borrego a medio degüelle
O3: -Porque soy Friki.- con sonrisa complacida (¿o complaciente?) de oreja a oreja.

Y la luz se hizo...

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(pd. prometo pronto publicar algo más que textos ozónicos ;) por ahí puede que traiga una sorpresita)

2008-03-11

Textos Ozónicos - cita nº 4

En una conversación nocturna reciente sobre análisis situacionales pseudo-irrelevantes sobre las implicaciones afectivas vividas en implicaciones pasadas, surgió esta excelente frase, acompañada de su respectiva acotación...

"Ahora sé que siempre deberé recordar que lo que yo creo es sólo lo que yo creo"

Sabio...

"Y, además, creo que no es mío"

¡Grande!

Textos Ozónicos - Cita nº 3

Una de los más impresionantes salmos de los textos...

Entre acumulaciones frikescas, almuerzos postdatados y arreglos de aparejos preventivos, surgió esta inolvidable frase:

"Y cuando se abra el paraguas, lloverán los cubiertos.."

Suave, hermano...

2008-03-03

El libro

"El capitán acababa de ordenar a sus soldados una corta retirada ante el ataque de aquellos orcos de tamaño descomunal. No veía confrontación posible que les diera ventaja alguna ante aquellas bestias, y no era momento de perder. En ese instante, un sonido seco se hizo escuchar por todos los presentes, y cientos de gotas de sangre comenzaron a caer alrededor del caballo del capitán, cuando éste..."

-¿Qué lees?

-¿Perdón?

-¿Que qué estás leyendo?

-Nada de tu incumbencia.

-¿Nada de mi incumbencia porque piensas que no me pudiera interesar lo que lees? ¿O porque piensas que soy un tipo cualquiera que sólo quiere sacarte conversación por ver si te levanto?

-Por metiche.

-Por metiche. No, eso no creo que sea la manera de denominarlo. A ver, déjame revisar... "Entremetido. Dicho de una persona: Que tiene costumbre de meterse donde no la llaman.". No, definitivamente esa no es la razón, sino simple curiosidad.

-¿Me quieres explicar, si tienes tu propio libro para leer, cuál es tu interés en el mío???

-¿Leer? No, sólo tiene historias extremadamente cortas y sin conexión alguna. En cambio, el tuyo sí que estoy seguro que tiene unas buenas historias que contar.

-Está en inglés, idiota.

-Ah, bueno, quizá haga falta un diccionario de inglés, pero eso no sería problema.

-Oye, ¿Que no tienes nadie más en este autobus a quién preguntarle por lo que está leyendo???

-Es que ese es el libro que me interesa. Lo reconocí por la carátula.

-Entonces, si sabes qué leo, ¿para qué demonios me preguntas???

-Porque era la única manera de sacarte conversación sobre el libro.

-¿Sacarme conversación sobre el libro?

-Sí. Es que, casualmente, traigo en mi maleta el tercer tomo de esa trilogía, el cual, según sé, ya no se consigue, y justamente en inglés. Voy a donarlo a la biblioteca de mi escuela, pero cuando te vi leyendo el segundo tomo, pues pensé regalártelo mejor a ti. Lástima. Llegó mi parada. Aquí me bajo. ¡Chau!

Y en el autobús se quedó la chica, atónita y sin poder decir palabra ni articular movimiento alguno. Aún podía verlo en la acera, igual de sonreido que al principio, volteándose un momento para despedirse con el típico gesto de la mano al aire

...y con ese gesto también se iba el tercer tomo de su historia favorita, el cual había buscado durante demasiados meses, sin poder hallarlo a la venta en ninguna parte. De nuevo, se quedaba sin poder saber si el capitán quedaba vivo... o no.

2008-03-02

Ella

-Anda, ven.

Decía con esa voz suya.

-No, no creo...-le respondí.

-Vamos. Tienes que seguir la vida y no puedes dejar de disfrutarla sólo porque yo esté ahí.

-No, no es eso, en serio.

Claro que era eso. No sé cómo hace para conocerme así. Quería insultarla, decirle bicha, perra... cualquiera vaina de esas, pero lo juro, no podía, no había insulto que pudiera salirme de las entrañas y que se pudiera aplicar a ella. En cambio, hacia mi mismo, sí me salían unos cuantos.

-Ya deja la cosa y vente.

Sin yo poder poner demasiada resistencia, ella ya estaba llevándome, halándome la mano, y mis pies la seguían sin mucha resistencia. Ah, esa mano tibia que en tanto tiempo no había sentido. ¿Por qué? ¿Por qué me lo hace justo ahora?

-En serio, tengo exámenes esta semana, y de verdad tengo que estudiar.

No sé cómo lo logré, pero me detuve. Y la solté. Y me insulté por hacerlo, pero también me grité un ¡Hurra!

-Ah, tú siempre igual con tus exámenes. Tanta preocupación y luego revientas la materia. No, señor. Con más razón aún tienes que venir. Tú sabes que tengo razón. Te tienes que desconectar de esos libros y vivir un poco más.

Y allí me quedé, medio mudo. Porque sí, ella siempre tenía razón cuando hablaba de mi. Ella supo cuándo iniciar y cuándo terminar. Siempre ha sabido qué me conviene y qué no, qué debo cambiar, cuáles decisiones tomar. Creo que incluso me va a escoger mi próxima novia. Y yo lo único que quiero es que vuelva a ser ella.

-Está bien. -le dije- Creo que puedo estudiar más tarde.

-¡Bravo!

Saltó de emoción y me dio un beso... en el cachete, pero demasiado cerca de la boca. Casi pude sentir sus labios. Me lanzó una de sus miradas coquetas, luego se sonrió sólo como ella sabe hacer para que yo no piense en nada más y salió corriendo.

-¡Te espero en la parada!- Logré escuchar que me dijo.

Maldición. Me lo hizo otra vez. Me dejó en el medio de todas mis emociones, tirado de nuevo. Es que ¿cómo se puede ser tan dulce y cercana y luego desaparecer en un dos por tres? Lo juro que no la entiendo. Debe ser eso lo que me trae tan idiota con ella.

Todos los días me digo que seré fuerte, que no sucumbiré. Pero basta conque nos veamos en alguna clase que coincidamos para que me pierda, se me nuble la mente y vuelva a estar en el mismo lugar de pendejo en el que estoy ahora.

Por seguirle la corriente como el propio idiota es que estoy donde me dejó. Estoy seguro. Por idiota y cobarde. Pero es que, ¿y cómo decirle que no? Si incluso una parte de mi quedó lo suficientemente emocionada como para avergonzar mi caminar.

Y aquí estoy de nuevo. Siguiendo un rumbo ciego hacia el masoquismo total. Una salida de grupo. Y seguro que va el imbécil ese al que le anda haciendo ojitos. El coño de su madre. Ese pendejo que dice ser su amigo y seguro que lo único que quiere es cogérsela y la manda luego al mismo carajo. Pero más pendeja ella si se deja. Eso sí. Ay... pero es que la toca, y ¡le parto el alma! Porque yo sé que puedo partirle el alma. Él me cree muy estúpido y que no me doy cuenta de nada, pero ya verá... no se lo va a esperar.

-Qué bueno que te encuentro.

-¿Ah?- estaba a medio camino hacia la aparada de autobuses cuando me alcanzó y me apartó de él.

-Sí, vente conmigo, que nos vamos en carro.

-¿En carro? ¿Con quién?

-Con uno de los muchachos. Tú ven conmigo.

A mi me estaba oliendo raro que no me dijera con quien. Y tenía razón en sospechar. Demasiadas risitas le oía mientras caminábamos. Y esos ojos abiertos que tenía, brillosos, y tan hermosos... y por ese güevón. Porque yo lo sabía. Él, el hijito de papás ese, era quien nos llevaría.

-Qué más panita. ¿Carlos, es que te llamas? -me saludó, el muy bestia.

-Sí, ¿Qué más, Ignacio? - le alcancé la mano para dar el saludo de costumbre. Maldita humillación. No sólo irnos con él, sino que, cuando le estoy dando el apretón de manos, por más que hice esfuerzos, el tipo pudo más que yo. Aún me duele en el orgullo de recordarlo.

-Bueno, vamos entrando que se nos hace tarde. Creo que no vas a tener muchos problemas con el asiento trasero, porque no eres muy alto que digamos.- dijo el muy pendejo.

Y la vi reírse del chiste, aguantándose, pero se reía. ¿Por qué estoy en esto? ¿Por qué no puedo decirle cuatro vainas al maricón este y largarme? Y llevármela conmigo y no dejarla sola con este tipo que sólo quiere...

Ah, al fin y al cabo, está lo bastante grandecita como para cuidarse sola, cosa que yo no hago conmigo mismo. Pero también sé lo frágil que es detrás de esa mirada. Debe ser por eso que no me voy. Por pretender cuidarla. Todo un machito que ahora está medio torcido en el asiento de atrás del carro del maricón de Ignacio. Malditos autos deportivos de mierda.

-Yo te hago de copiloto. -Le dijo ella, y luego me lanzó una mirada hasta el hueco de mi confinamiento con su carita de borrego. Yo sé que ella sabía que yo la estaba pasando mal, que me había dado cuenta de lo que le pasaba con Ignacio, pero que no quería que se le notara... tanto... pero tampoco iba a perder la oportunidad. Al menos me puso de mal trío en lugar de mandarme con alguno de los panas de Ignacio, todos tan maricones cómo él. Yo creo que entre ellos se "consuelan", incluso.

A medio camino, me preguntó el malparido -Y entonces, Carlos, Uds. dos son novios, ¿no?

-¡No, vale! -respondió ella de inmediato.- Él y yo somos los mejores amigos.

Yo no tenía voz ni voto en ese carro. Me sentía lo suficientemente mal, además. Sé que tenía el chance de decir muchas cosas que les hubiese aguado la fiestica a ambos, y también sé que lo boté por la ventanilla. Supongo que era a causa de que ella siempre estaba a un paso más allá de mí. O que estaba lo suficientemente hundido en el asiento de mi propia humillación.

Volteé el rostro hacia la carretera, apoyé la cabeza como pude en el asiento, y cerré los ojos. No quería escuchar más nada hasta bajarme.

Al fin llegamos al centro comercial en el que nos reuniríamos. Como odio yo los centros comerciales. Gente estúpida mirando cosas estúpidas que no pueden comprar, queriendo aparentar que sí pueden, y caminando a paso de tortuga, estorbando a todo lo ancho de las caminerías. Me obstinan. Y hoy aún más ese centro comercial. Era el único del que tenía un bonito recuerdo por los helados que ella y yo solíamos comer allí.

El plan perfecto para terminar de volverme una piltrafa, un pobre coleto para arrastrar por el piso, con todo y mugre. Tan arrastrado como en ese momento, que los seguía a los dos caminando detrás, con toda mi ira en él, y mi desesperanza en ella. Veía ese cuerpo de carajita bien formado. Esos senos medio temblorosos al caminar, ese trasero erguido, gracias a los tacones que le alargaban las piernas hasta la gloria. Esa forma de moverse y de batir el pelo, ligeramente ondulado, que sabía lucir tan bien. Y ese rostro que cada vez que posaba su mirada en mi, me deleitaba y me hacía sentir más insignificante aún.

La veía como no paraba de hablarle al maricón, de cualquier cosa. Y él apenas le respondía. Pero sí que la miraba, las tetas, el culo, las piernas. No se le iría la cara de gafo como a mí, pero sí sé que bastante la veía.

Al fin nos encontramos todos.

-¡Epa, Carlos! -De entre los presentes, surgió un viejo y muy buen amigo.

-Tomás, maricón, -no un maricón como los demás, sino un pana de verdad que se merece el mote al saludarlo- ¿qué haces aquí?

-¡Eso pregunto yo! Aunque, bueno, supongo que la culpa es de cierta "individua" que veo por ahí. ¡Qué bolas tienes!

-Marico, no me hables de eso... De verdad, no sé que coño hago aquí. Pero menos mal que tú estás. Ya estaba por cometer asesinato o suicidio.

-Creo que la segunda, jajaja.

-Pendejo.

Tomás, uno de mis mejores panas, antes, durante y después de ella. Así que no tuve que contarle mucho para que entendiera. Y no pasó mucho para enterarme que ella misma le pidió que viniera porque lo iba a necesitar de apoyo. Él no entendió nada de esa invitación en el momento, pero luego ya sabíamos cuál era su intención.

-No la entiendo.¿Para qué coño me trae si sabe que no la voy a pasar bien? Te lo juro que pensé que sería una salida como de menos gente, que podría pasar un rato con ella. Hasta eso me imaginé por un momento. Pero, no. Hay como 20 imbéciles aquí y, encima, te trae a ti también de niñero mío.

Tomás se reía, la estaba pasando en grande el hijoputa ese. Pero yo sé que en el fondo, la hubiese matado a golpes por hacerme esto... si tan sólo ella fuese hombre.

-Chamo, estás bien jodido en la vida.

-Y lo seguiré estando.

Terminamos en un restaurante de esos "juveniles". Tomás y yo nos sentamos medio apartados del resto. Nos aburrían sus cuentos y su comportamiento insulso. ¿Qué coño les veía ella a esa cuerda de manganzones, de verdad? ¿En qué momento se volvió una más de ellos?

Pero algo no estaba bien. Para el tiempo que teníamos ahí, ella no se había aparecido por mis alrededores desde que llegáramos al centro comercial. Eso no estaba bien. Ella nunca dejaba de echarme un ojo, así fuera para lanzarme su malnacida mirada de borrego que me tenía comiendo de su mano.

-Chamo, voy a buscarla... algo raro está pasando -le dije a Tomás.

-Deja la vaina. Lo que deberíamos hacer es irnos. Olvídate de ella.

-No, marico. Es en serio. Ya vengo.

-Ah, verga. Luego no digas que no te lo advertí.

Ya estaba un poco lejos como para escuchar a Tomás. Sólo ponía mi atención en encontrarla, porque ni siquiera la veía, y tampoco al sucio ese del Ignacio. Decidí salir del local, y de pronto la ví de refilón, de camino a los baños. Fui tras ella, y cuando comenzaba a caminar por el pasillo que va a los baños, fue que los vi. La situación no era como muy normal. Creo que ella se le atravesó en el camino, porque él se veía como incómodo. Me acerqué un poco más hasta un punto en que no me vieran, y pude escuchar la conversación.

-Mira, bella, de verdad, vamos a dejar la cosa hasta aquí. Tú me caes chévere y toda la cosa, pero de verdad que esta situación me tiene fastidiado. Si te traje hasta acá, fue sólo porque mi hermana, que es tu mejor amiga, me lo pidió, por más nada. No eres de mi tipo, eso es todo.

-Pero, Ignacio, ¿tú qué sabes...?

-No, chamita, de verdad. Yo además tengo mi jeva, y algo contigo ni se me pasa por la cabeza.

-Pe-Pero...

-Mira, ve y habla con este chamo, Carlos, que se nota que te quiere full y dejemos la cosa hasta aquí, ¿Sí?

Ignacio siguió camino, quitándola del medio con relativa delicadeza, y sin dejarla decirle nada más.

Él no me vió al pasar, pero yo sí la vi como se le iban las lágrimas que intentaba contener. Comenzó a caminar hacia afuera del pasillo, cuando justo me vió. Se quedó impávida. Yo apenas la vi un poco y luego me alejé. No sé por qué, pero no quería estar cerca de ella.

Me fui hacia una de esas placitas del centro comercial para darle tiempo a que volviera al local o se fuera sin encontrarla de camino. Pero no fue suficiente tiempo. La encontré llorando a mitad de camino de regreso. No sé si es que me esperaba, pero no me había acercado mucho a ella cuando levantó el rostro, arrugado de la tristeza que intentaba esconder. Al verme, se acercó de pronto hacia mi.

-Qué estúpida he sido contigo...

-No digas eso.

-...Pero sé que lo puedo arreglar.

Se me abalanzó de pronto. Con sus ojos llorosos que podía sentir de húmedos que estaban. Y me intentó besar.

-No...- le dije, conteniéndola como pude.

Y bien difícil que fue negarme al principio, pero aunque no sé muy bien qué pasó, algo como que cambió en mi. Sentirme tan plato de segunda mesa como que al fin dio en todo el medio de mi orgullo masculino... y tampoco era de mucha honra aceptarle eso estando ella en ese estado.

-¿no?- me preguntó con su voz quebrada.

-No. Yo te sigo queriendo mucho, tú lo sabes, pero como tú misma me dijiste cuando terminaste conmigo, esto se acabó y no hay vuelta atrás.

No recuerdo nunca haber visto ese rostro así de desfigurado por el dolor. Me sentí como el peor por hacerle eso, pero no tenía opción.

La senté en un banquito que había cerca, le di un beso en la cabeza, y allí la dejé por última vez, llorando.

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Inspirado en los escritos de BadBit

2008-02-28

En este instante

¿Dónde estarás?
¿En qué parte de esta ciudad estarás?
¿Seguirás aquí?
¿O te habrás marchado?
¿Qué estarás haciendo en este momento?
¿Qué sonidos llegarán a tus oídos?
¿Qué estarán tocando tus manos?

¿Qué ropas cubrirán tu cuerpo?
¿Con quién estarás?

¿Quién compartirá tu aliento justo ahora?
¿Lo compartirás?

¿Habrás vuelto a pasar por esta calle?
¿Te acordarás?
¿De cada árbol?
¿Y de aquél árbol?

¿Por qué razón sonreirás ahora?
¿Lo harás?
¿Alguien te estará esperando?

¿Qué estarás mirando?
¿Qué es, en este momento, presa de tu mirada?
¿Mirarás a alguien?
¿Verán tus ojos?
¿Estarás con alguien?

¿Dónde estarás en este instante...?

...y, por encima de todo, ¿te preguntarás lo mismo?

Yo sólo sé que siempre te querré.
¿O será que yo ya no me lo pregunto?

2008-02-04

Espejo

a medio camino te encontré
bajo una luz difusa y agujerada
bajo tu ahogada pena, extrapesada
en el talle de tu rota y pulcra vida
así fue que te hallé

porque viniste indiferente y ciego
como mariposa del olvido y de lamentos
como la alegría no vivida y en fragmentos
entre tus propias contusiones y gimiendo
negando la mirada, siempre ciego

a medio camino te quedaste
entre los planes siempre listos y nunca hechos
entre los desnudos dichos y no resueltos
al filo de la nada y de mi lamento
ahí te quedaste

Mi único espejo amado
con filosas agujas clavadas en tu cuello
con dagas en cada palabra y en cada acercamiento
con la sequedad de tu cuerpo que se come al mío
así te arrojo, así hoy te dejo

entre los pedazos quebrados
de mi recuerdo.

2008-01-18

Textos Ozónicos - Cita nº 2

En una conversación surgió...

O3: "...recuerdo cuando era niño que mi papá en vacaciones me decía -ahora a Ud. le toca estudiar para adelantarse al próximo grado- y mi mamá salía diciendo -¡Ah, no, no, no, a él le toca descansar!-"

Yo: "Je. ¿Y tú qué hacías?"

O3: "¡Descansar!
¡Yo soy nerd, pero no enfermo!"

Sabio...

2007-12-30

La sonrisa ajena

Ajena... porque hoy pertenece a lo ajeno.

Esta mañana desperté recordando cosas, como casi siempre que no despierto atormentada por el despertador o desencajada del mundo por un sueño de esos que yo llamo "pesados y viscosos".

Recordé algo, con alguien. Un momento de esos delicados, de aquellos que deseas intensamente, pero que piensas que nunca sucederá, que incluso asientas que jamás pasará... y en el instante en que piensas eso, te sorprende sucediendo... y lo vuelve Mucho más especial. De esos momentos que, no importa cuánto los recuerdes, siempre puedes volver a ellos como si nunca hubiese pasado el tiempo, tu vista se ciega en el redibujar de ese instante, y te agarra como un temblor en la panza que luego se vuelve un hormigueo en el corazón, de esos tibios. Y aparece la irremediable sonrisa, larga como ella sola, la misma que originó aquel dicho "el que se ríe solo..."

Suspiro, sonrío por recordarlo, alguna lágrima nostálgica me hace el favor de aclararme la vista mañanera, y abrazo al que duerme a mi lado y vuelvo a mi vida, feliz por estar en ella, aún más sonreída por quien ahora la comparte conmigo.

A ver... Como siempre que hago reflexiones, voy a hablar de mi en primera persona del plural, pensando en que no soy la única que siente así.

Con demasiada frecuencia este tipo de recuerdos genera emociones encontradas. Si se está sólo, el gusto se ve agrio en la añoranza o el desencanto; si se está acompañado, en la culpa. Total, que es raro estar tranquilos con nuestros recuerdos, en especial los de este tipo que suelen ser los más profundos.

Y es una tontería.

He tenido la fortuna de encontrar en mi vida alguien con quien puedo ser totalmente honesta con mi corazón, lo que ha traído una feliz calma a mis días. Y gracias a él he podido percatarme de lo importante que es ser honestos con nosotros mismos, primero, y luego, como mínimo, con quien nos acompaña.

Aceptar que tenemos estos recuerdos y que nos dan alegría, o producen alguna emoción agradable al recordarlos, no es un pecado. ¿Qué de malo puede tener algo que nos hace sentir agradable? El negarlo, el cerrar los ojos a verlo, lo hace más poderoso aún, porque no es cerrando los ojos que va a desaparecer. Es más, no queremos que desaparezca.

Sé lo doloroso o desagradable que puede ser tener un sentimiento bonito, aunque sea un recuerdo de una etapa de la vida, por alguien que se comportó muy mal, o que terminó, simplemente, siendo lo que no nos esperábamos. Y todo se puede solucionar tranquilamente, aunque parezca difícil de creer, con tan sólo aceptar que ese momento nos agrada, nos hace sentir bien y no ha dejado de ser así. Disfrutar lo que se merece disfrutar y llorar y rabiar lo se merece llorar y rabiar.

Y ya está.

Atesorar los momentos hermosos es algo tan valioso como aprender de las malas experiencias. Lo que no nos gustó, nos ayuda a evitarlo la siguiente vez (o al menos a que no sea tan duro el golpe), y los buenos momentos nos ayudan a decir "He vivido... y Estoy Vivo porque lo puedo recordar".

Nadie puede poner o quitar recuerdos. Son como los pensamientos. Si los combates, más te pelearán el quedarse fastidiando. ¿Volvió el pensamiento? Sonríe y déjalo pasar.

Y ya está

Y todo esto va tanto para los solitarios como para los arrejuntados.

Los que están solos, puede que encuentran la calma con "el que ya pasó", dejar lo sucedido o no-sucedido atrás, y puedan al fin darle la bienvenida a alguien nuevo, una verdadera bienvenida, no la adquisición de un "parche" para el corazón.

Y los que tienen ya a alguien, a alguien que quieren como a alguien nuevo, pues les viene muy útil aprender a no perder la culpa por tener "esos pensamientos" que no dañan a nadie. Es el pasado lo que nos trajo este presente, y si queremos conservar este presente y que florezca, pues hay que agradecer de corazón el pasado, tooooooooooooodo.

Pueden decidir contarle o no a su pareja. Pueden guardarlo para sí y ya. Pero yo les recomiendo que le cuenten, que tengan valor y le abran el corazón; ser honestos y contarle, con intimidad de pareja, que estos recuerdos existen, que son algo especial, pero que no significan que le amen menos, al contrario... si hay alguien con quien quieren ser honestos, es con su pareja. Porque la honestidad, bien entendida y con amor, es una de las cosas más especiales del corazón, y puede unir mucho más a dos personas que se aman.

Eso sí... Les deseo que ese "presente" de Uds. lo hayan escogido con "inteligencia" y sea una persona que realmente les ame tanto, que comprenderá todo esto... y no le importará, y les agradecerá su confianza.

De no ser el caso... mmm... como que mejor se piensan si de verdad de aquí a 30 años van a poder seguir así.

Sé que le quité la emoción inicial al texto... pero es que no les voy a dejar un texto masoquista con algo que sé que a muchos perturba por ahí. Porque no se dejan la cabeza en paz, no se dejan la barriga en paz, mucho meno el corazón... y buscan soluciones donde no están: en alguien más.

Es hermoso, independientemente de lo que haya sucedido alrededor, poder conservar este tipo de recuerdos. O de pensamientos, e incluso fantasías!

Y qué rico poder compartirlas, con Uds. mismos, y más con esa persona especial de hoy.

Ya verán como esos "pensamientos" felices dejarán de "atormentarlos".

Quizá descubran deseos secretos que deben atender, a los que quizás temen, quizás no pase nada. Pueden ser muchas cosas. Pero lo importante es Saber. Porque es la incertidumbre la que nos JODE la existencia... ¡y qué voluntad la de provocársela a uno mismo! ¿No les parece "algo" insensato viéndolo desde "afuera"?

Bueno, hoy los invito a un paseo con Uds. mismos.

Qué disfruten el viaje y todo lo que hay en él, que no es más que esa persona especial que es cada uno: tú mismo.

Éxitos!

Con cariño.

2007-10-06

Pasajero

He estado desaparecida
envuelta por los mantos negros del día por venir...
y del que se fue,
que queda merodeando como serpiente negra

entre mis líneas escritas
mis trazos en lo profano
mis rutas eléctricas
y las digitales euforias
me desaparezco

porque estoy aquí,
porque cada día quiero volver
porque todos los días estoy
pero es la de ayer
la que es historia
como esta que ven

no es que lo dejé a un lado
ni que no quiera verles más
acariciarles más
es sólo que la vida me ha halado por entre sus dulces sedas
hacia fosos, penumbras y nieblas
hacia los encantos japoneses
los de diseños breves
los de textos que llueven
y los tarugos de meses

y yo dulce la he seguido
porque se que me esperan
los anhelos

todos en un sólo gruñido

y no sé si salga bien o no.
como esto que intenta ser poema
y no es más que un confuso de lenguas
que en mi mente se aprietan
porque no hay nada de certeza

pero Gandhi se ha asomado
desde algún rincón lejano
en una tierra oscura
y su abrazo me ha dejado.

porque es el esfuerzo cumplido lo que importa...
más allá de lo que se logra
por lo cual en estos meses camino
hacia una última copa

y sólo les pido
un poquito de paciencia conmigo
mientras vuelvo de mis abismos
a una tierra más nueva.

(Tesista no es gente... menos cuando tiene proyectos de pasantía, labor social, un instituto que soportar, una casa que medio mantener... y un examen de suficiencia japonés -nivel 3-. Así le contaba a un amigo describiéndole mi vida actual, y así les cuento a Uds. el porqué seguramente no me verán publicar al menos hasta enero... y con todo lo que les quiero contar! Aaaaauhnn!

La buena noticia, para los que se preocupan, es que estoy en esto con mi dulce compañía de cada día, cada día más dulce, fantástica, divertida y enriquecedora, con una tesis hermosa, y en una compañía que me encanta... y un concierto de soda para celebrar mi exámen de japonés! Espero pronto traerles mis noticias, mis dibujos, mis fotos y mi asi-métrica poesía
)

2007-09-03

Sorderiyus

Lejanos alientos que pasan sin cesar,
en el calor de los días que han de terminar.
Los suspiros profundos de atardecer fugaz,
los ajuares difuntos del vino y el mar.

Cosas viejas en el baúl del soñar
cosas nuevas en tu multitud de pesar
la cremayera de tu sinfín de mirar
y la cara oculta en la luz de altar.

Varias grietas han sido tus amos
en la plenitud de lo mundano.
Los espejos hoy renacen esquivos
a tu piel y a tu des-cuido.

Venas vanas en similitud de talentos
las hojas pasan llenas de tus lamentos
y el frío que hoy estruja tus horarios
cae lento y profano,
en tu degüello.

2007-08-23

Textos Ozónicos - Cita Num.1

Surgidos de entre los arcanos artes y hechizos de la Oreomancia, nutridos de tormentas del norte, y provenientes de los intangibles textos ozónicos, me he tomado la tarea de citar algunos de sus salmos, en la medida en que hacen sagrada aparición.

La frase de hoy:

"Algunas veces, tu vista se atravieza entre tu mano y el mosquito"

Sabio...

2007-06-21

Lunanueva

La luna oculta en los lagos sangrientos de la noche muda

Asume su silencio en el total de sus días

Honra la gota que cae del olivo espino

la entrega hecha oro, cobre, bronce y miel

¿Quién desnuda tu mirada de ocho días?

¿Quién te quita el antifaz de sol que te embruja?


Las mentiras son horas, y las horas son sapos

la mar que crece en las grietas avasallantes

y tú, la quietud del alba que ahora feneces.


Rumbos y horas de aromas de frutas

los locos hoy hacen sus festines

y en la media felina de tu sonrisa

llueven las gotas que nadie comprende


La aventura perdida de todos estos días

la espera eterna de la circulación cohibida

el gusano que engulle sus fibras

en la agonía del muerto que aún espera


2007-06-20 ~6:30pm en un vagón de metro.

Azul abismo

Los nudos abiertos
de extraños desiertos
de extraños mares

de las cimas invencibles
como el ojo negro y azul
en la marea de los veinte mil hombres
insólitos humanos

La nave rusa que de esbirros se ha llenado
hoy se encarga de partir tu casa
amar tu puerta
revirar tu alma.

Casas de arena funden el alma enfermiza
los panes de hielo del glaciar de tu espera
ponen los huecos en los hoyos negros y amarillos
que se posan de pena
y atacan la vena

Danzan los duendes en la hora de los postigos
quieren lo niños vencer la sed de los molinos
y yacen los granos curtidos a la mugre impresa
de sal, goma, cal y bronce.

moribundos ojos finamente urdidos
de masas de miel y abetos danzantes
que calan las flores del último invierno
y envejecen los hilos del burdo cementerio.



2007-06-19 de ~7 a 8pm, entre un vagón de metro y un salón de clase
entre lecturas, música y una partida

2007-06-19

Todo y Nada

Oculta en vinos
tintos de la media noche

detrás de todas las sombras
a las que nadie deba acceder
entre los peligros de los ajenos
de los ojos
de la sangre
en gotas
derramadas por las calles
del olvido lejano
de los nunca llegados

amantes en oscuros merodeos
las luces ahogan la sed de los captores
los brillos ahora escasos
parecen gritar la luz de los venenos
las manos
apretadas
las caídas
y la red dura
de metales retorcidos y amenazantes
que nada hacen
que en nada quedan
sólo en su muda presencia

en los mantos excarvados
y sacados de sí
los de verde húmedo
de cúpulas de ciudad inmensa
de ciudad abierta
en sonidos de ecos
reproducidos a raz de tierra
a raz de todos
y uno tan ínfimo

las luces que caen del cielo
penden a tus ojos al reves
a chaguaramos de cabeza
a la abierta y plena vena de universidad

respira el aire
frío y sereno
los pulmones no se ven
no se sienten
guardados por el momento oscuro
aguantan
olvidan
esperan su pena

y corres tras los demonios de la gris avenida
en mosaicos que yacen a los pesados pasos de tu cuerpo
en desesperación

las notas del martirio
hecho brebaje para ahogar al corazón
en su más anhelada espera
que se retuerce en sí mismo
arroja los pedazos al cuerpo
provoca sus propios temblores
y el mundo
drogado
se ve de nuevo diferente

rojo
sangre
blanco, naranja y amarillo

hoy las escuchaste
hoy formaste de nuevo parte
hoy ere más cada nota
cada arreglo
la armionía de los obsesos
y la métrica andrógina olvidada
deprimida
sin voz ni ojos
profunda
y tan viva
a ti y a mi en cuestión de unos instantes
los más alejados
y los más cercanos

los rotros de calle
que se empeñan en abrigarnos en desarraigos
las ondas que nos traen lo que ambos pensamos
las que nos recuerdan las torturas
de los espacios vacíos
a veces cruentos
a veces bellos
y tú ahí
en la ardiente y constante espera
de la mirada

los balcones
los claros
los andantes
el raro encuentro de la sangre
la nada y el vacío
todo y nada
nada y todo

2007-06-14

Nudos del otro hombre que vuelve


Duro y frío como el mármol negro
como la veta que lo atravieza

blanca y luminosa,

que ante la opresión

lo magnánimo de la fuerza que la oprime,
su presencia te obliga a apartar la vista,

y te atrae vehementemente.


Mármol negro
de indudables razones y musas sin dolientes
y caminos
que buscan en el mar y entre tus manos indolentes,
eternas

la frase noble entre tus pliegues
los poros abiertos a cada sensación
en las gotas de sudor
como la lava oscura de tu mar
que se llena de lágrimas rotas
y furias ajenas

la lejanía siempre ausente
en la cercanía de los dementes

Entre tus lápices de cenizas
que esparcen restos de alma
dejando tu sequedad imprecisa

y dejas la carne
te dejas a ti
te hundes un poco.


Está como garabateado a pedazos... pero igual quice dejarlo por acá.

2007-05-28

Raíz Confianza Tormenta Venezuela



Lágrimas negras en punzantes manos
la huella del dolor envuelta de impotencia
los gritos, los clamores
de los nunca escuchados

hoy de nuevo entre oscuros leguleyos
hoy de nuevo bañados de estupor ajeno
pero hoy más callados
más silenciados
entre un crudo enjambre de bándalos

solos
infinitamente solos
todos juntos
pero solos

gritos, mensajes, banderas
el arma más sonora
ardiendo en ojos propios,
en ojos contrarios
removiendo los ojos extraños
ahogados a mares de pocos litros
ahogados a falsas señales
ahogados a mentiras
ahogados a salvajes arrebatones
pero vivos


aún vivos
aún la nariz a flote
aún tragando el aire infinito
único
y tan de todos como lo que el hombre no toca
lo único de todos
lo que el hombre no puede enjaular
ocultar
...la tierra que nos amarra
la que nos vio nacer

y hoy las franjas ondearon
y de cabeza las estrellas hicieron de nuevo presencia
para rasgar la herida
la huella
indeleble
porque la memoria hoy
de nuevo
es de todos

quizá la noche negra halla caído
quizá nos engulló
pero la patria forjada en oro, mar, sagre y 7 estrellas
será más fuerte
retumbará
relucirá
y ella misma se tragará a su depredador
tan ajeno al tiempo
y tan cobarde a su sombra
que hoy creyó silenciar lo que en su cabeza jamás dejará de sonar

los ojos abiertos,
la cabeza en alto
y el espíritu forjado.
El pie de lucha
la calle ancha
las banderas de gritos
esperando el verdadero momento para resurgir
y al fin triunfar.

...para muchos, es un momento de tristeza y/o indignación, arrechera e impotencia. Pero lo que hoy nos unió, aunque fuera a causa de lo que no queremos más en nuestra vida de día a día, nos demostró que aún estamos vivos como venezolanos! Valor, Venezuela! Hoy tu voz ha de ser escuchada aún más fuerte por los gloriosos protectores de esta tierra. El espíritu de Bolívar se haga presente, "como debe ser" ¡LIBERTAD!
Por los Medios de Comunicación Libres, hoy y siempre.

2007-05-24

Amante soñar

mi ensueño arrebata tu calor a la mañana
al día
a la vida
Y mis manos simulan tus ropas
desgastadas

cuélense en nebulosas por tu piel
sigan tus lineas en verso y reverso
apréndanse lo que no conocen
cada poro
cada vello
cada textura

tu peso caiga sobre el mío
caigan los dos uno a otro
se caigan nuestros mundos
lo ojos no se miren
y se vean siempre

respiremos del aliento
alimentemos los años sedientos
de no saber de sed
de tener sed
de sentir sed de nuevo
y sin gotas derramadas

que la cercanía sea lejana y precisa
de puntas a tactos
a leves sentidos
del más puro ausentismo

nos hundamos uno al otro
en aromas rápidos y entrecortados
y mi vida sea sólo tu olor
que pasa y queda
frágil, profano, falso y exquisito

Ojos bañados en sangre

Ojos bañados en sangre
Ojos bañados en sangre
Ojos bañados en sangre
La herida rota
la rosa muerta
despedazada
y azul hasta el tallo

La boca profana
la saliva envuelta
indistinta
mordida
y mezclada 23-5-2007 - 5pm

Las raíces
temblorosas e imprecisas
caídas
a mi talle asfixiado
estrujado

la corta, gruesa
respiración
el pecho en un hilo de alma
el corazón retorcido
de lágrimas bamboleantes
y la sonrisa en un pecho
que sin vergüenza
no se cansa de respirar

Ojos bañados en sangre
Ojos bañados en sangre
Ojos bañados en sangre Hoy - 12:45p

La expresión que titula este poema ya la he usado en uno anterior, pero ha sido recurrente, como se ve, en mi mente...

2007-05-22

Avanto - divito

Humor
sacado de cenizas
de cueros
de gotas
de sudores y cuchillos

Ojos bañados en sangre
El llanto de la niña virgen

Los niños en juego
que saltan sobre los hombros de vida
pidiéndole a las estrellas
un lucero que colme deseos

Los ángeles arrebatados de sí
mirando los huecos negros en tinieblas
de tantas ansias y deseos
que sólo el estupor
el deseo
de la oscuridad
podrían hallar.

Mil200 años ya
los mástiles no son más toscos
las guerras en los indios
las tierras venidas a menos
y la semilla plantada en el mismo lugar

el árbol crece
crecen las sombras
los misterios
los insectos, desparramados
los mil malabares de este circo
andrógino y supérfluo
de los deseos
y la infinita soledad.

9:50pm